Mi experiencia en el Hotel Vibra Riviera ha sido muy decepcionante. Es prácticamente imposible descansar. Durante la noche y el día hay muchísimo ruido, con la música a un volumen altísimo y huéspedes que parecen estar de fiesta dentro de las habitaciones hasta altas horas, sin que parezca haber ningún control.
A partir de las 8 de la mañana empiezan los ruidos del personal de limpieza, arrastrando camas y muebles. Se escucha todo como si estuvieran dentro de tu habitación, las puertas de las habitaciones chirrían un montón por lo tanto se escucha bastante cuando alguien abre la puerta por lo que descansar es imposible.
Además, la habitación está muy poco equipada. No hay plancha, ni hervidor de agua, ni apenas servicios básicos. Cualquier cosa adicional que necesites parece tener un coste extra, e incluso por algunos artículos te piden un depósito o un cargo de 20 €, lo que da una sensación constante de tener que pagar por todo.
En definitiva, si tu prioridad es descansar y disfrutar de una estancia tranquila, no recomendaría este hotel. El aislamiento acústico es muy deficiente y la relación entre los servicios ofrecidos y lo que se cobra deja bastante que desear.
LAS HABITACIONES NO TIENEN NADA QUE VER CON LAS FOTOS DE LA WEB !!!!!