El parador tiene dos problemas: está en reformas entonces tiene trabajadores y polvo por toda la recepción y el resto de la planta baja, que esperemos se solucione pronto y el otro que no le veo solución es que carece de un restaurante. Si queréis comer algo hay sitios pero a unos diez minutos caminando y si hay lluvia se complica. Es el primer parador que visito sin restaurante, para un hotel de esta categoría terrible