Vale que sea un tres estrellas, no esperaba lujos. Pero lo básico cuando vas a un hotel es poder dormir. Tener una nevera en el pasillo con un motor que no deja de sonar. Añadido a un cuadro de luz en la propia habitación que solo dejaba de hacer ruido si sacabas la tarjeta, con lo cual no funcionaban ni los enchufes. Cosas que no cuestan mucho dinero, pues eso no ayuda a descansar. No vuelvo, por económico que sea.