Un lugar sumergido en la selva, hermoso, simplemente hermoso. La atención del personal, siempre presente y amables. La habitación sencilla pero linda, aunque un sillón casual estaría perfecto. En la zona de la alberca definitivamente necesitan sombrillas porque prácticamente todo el día el sol está sobre ella. Lo que sí recomendamos es que el mezcal de la casa sea re pensado porque para nada se siente de buena calidad. Muchas gracias al chico de recepción por la información y tips, super amable.