El desayuno estaba muy bien, los cuartos es lo que necesitas para tu estancia, lo único malo es que se les olvida dejar las toallas a las personas de limpieza te bañas y luego! Andas buscando con que secarte.
En el lobby no hay límite de hora para los huéspedes, así que durante mi estancia el ruidaso se escuchaba en mi habitación y se era imposible dormir, lo reportamos dos veces y solo decía lo sentimos señor pero no podemos hacer nada.