Me hospedé en Kuku Rukú Querétaro y, aunque el lugar tiene una propuesta interesante, considero importante mencionar algunos aspectos de la habitación que afectan la experiencia.
El uso de tapete en la habitación no me pareció adecuado, ya que puede dificultar una correcta limpieza y dar sensación de poca higiene. Además, el área del baño, especialmente donde hay madera, presentaba un olor desagradable, lo cual resulta incómodo.
La madera en la zona de la ducha se encontraba en mal estado, incluso rota, y desde el piso también se percibía mal olor. Estos detalles hacen que la percepción de limpieza e higiene disminuya considerablemente.
Sugiero revisar estos aspectos, ya que son fundamentales para la comodidad y confianza de los huéspedes.