El hotel es bonito; sin embargo, el aislamiento acústico no es adecuado. Durante toda la noche se escucharon ruidos provenientes de la habitación vecina. En un inicio pensamos que el ruido era del pasillo, pero al salir confirmamos que provenía de otra habitación, lo cual afectó considerablemente nuestro descanso.
En cuanto al restaurante, los precios son elevados y la calidad de la comida no corresponde a lo que se cobra. Alrededor del hotel hay varias opciones gastronómicas con mejores precios y una calidad superior.
Finalmente, la limpieza del baño debe mejorar, ya que no cumplió con las expectativas en cuanto a higiene.