El cuarto, aunque pequeño para cuatro personas, nos vino perfecto. Los desayunos estuvieron deliciosos, sobre todo la picada gigante y las dobladas Coatepec. Es un hotel muy céntrico, llegas al Parque central en menos de 5 minutos. Los restaurantes de los alrededores son muy ricos, y el camión que va a Xalapa sale de la esquina. La presión del agua estuvo perfecta, el servicio a la habitación rápido y en general una muy buena estancia. La única desventaja es que, si se les acaba espacio en el estacionamiento, tienes que dejar tu auto en la calle. Solo es cuestión de pedir que te avisen si se llega a desocupar algún espacio.