El hotel se ubica cerca de todo (hay un restaurante Panamá saliendo del hotel, farmacias, tiendas de conveniencia e incluso super mercados). El proceso de Check in es rápido y cuentan con varios elevadores (3) que permiten llegar fácilmente a las habitaciones.
La habitación es de tamaño medio, se ve que recientemente fueron remodeladas. La cama es cómoda y yo tenía balcón hacia la ciudad (hay habitaciones con vista al mar).
El baño totalmente funcional y en excelentes condiciones. Contaba con un pequeño frigobar y cafetera.
En cuanto a servicio de internet, el wifi es algo intermitente en las habitaciones.
Reserve con desayuno buffet. El restaurante el bonito, esta limpio y tiene una vista hacia el mar. La comida es buena, la variedad es lo usual (cereal, jugos, fruta, huevos, frijoles, chilaquiles y el servicio para que te preparen quesadillas o omelet al gusto).
Cuentan con sea que tiene algunos descuentos y paquetes buenos (aunque no lo tome, mis familiares que tambien se hospedaron aquí, si hicieron uso del mismo).
La alberca es grande, la única queja es que dejan entrar a los huéspedes con la comida hasta la alberca, de plano estar comiéndola dentro de ella y pues eso la ensucia).
El gimnasio tiene muchos equipos y es muy funcional.