Un alojamiento muy singular nunca me había encontrado alguno así, tiene un jacuzzi enmedio del cuarto, las camas para el tercero y cuarto ocupante son bastante incómodas.
No hay lugar para poner nada en el cuarto.
La atención es de primera, te reciben con una copa de espumoso y panque y en la mañana te envían al cuarto un variado desayuno.
Como experiencia muy buena sobre todo nsi solo van dos personas.