Habitacion un desastre. Cuando llegamos habia envoltorios de chuches en el cajon de la mesilla y el suelo sucio (se nos quedaron las plantas de los pies grises al estar 5 minutos descalzos). Las manillas de sujecion de la bañera todas oxidadas. Ah! Y una lamparita toda suelta. En cuanto al personal de restaurante y cafeteria y la chica de recepción, unos encantos, y muy atentos. Aunque se nota la falta de personal para sentirnos bien atendidos. Para aparcar, muy bien, habia sitio de sobra.