Habitación algo anticuada, pero todo en buen estado y funcional. Pequeña neverita, cama cómoda. El parking del hotel no es accesible para coches grandes, pero a 100 metros hay un parking público. Destaca la calidad del desayuno, de acorde a un 4 estrellas (muchas opciones de comida, fruta, zumo naranja natural, ...). Piscina en planta superior abierto en invierno, aunque el agua estaba fría. Cerca del centro a pie (10-15 minutos de la Catedral o los baños árabes).