Me gustó que el lugar dentro de lo moderno, mantiene elementos convencionales simples como las cerraduras, apagadores, etc. no hay nada sofisticado o tan 'inteligente' que la gente mayor no entendemos. No me gustó que el piso laminado tipo duela es frío y resbaloso y no pude hacer mis ejercicios de yoga. El desayuno no tiene muchas opciones, creo que es el más discreto comparado con otros hoteles de la zona.