Desde el momento en que llegamos recibimos una atención excelente. Todo el personal fue muy amable, atento y dispuesto a ayudarnos en todo momento. Aunque nuestro check-in estaba programado para las 3:00 p. m., llegamos alrededor de las 10:00 a. m. y, para nuestra sorpresa, nos permitieron hacer el registro de inmediato y entrar a dejar nuestro equipaje en la habitación. Ese detalle hizo una gran diferencia para nosotros, ya que viajábamos con nuestra hija, quien estaba muy emocionada y ansiosa por meterse al mar en cuanto llegáramos.
Gracias a esa flexibilidad pudimos comenzar a disfrutar nuestras vacaciones desde el primer momento, sin tener que esperar varias horas con las maletas. Son ese tipo de pequeños gestos los que realmente hacen que la experiencia sea especial y demuestran el compromiso del hotel con la comodidad de sus huéspedes.
En general, nuestra estancia fue muy agradable. Nos sentimos bien recibidos desde el principio y la hospitalidad del personal superó nuestras expectativas. Sin duda fue una experiencia muy positiva y un lugar al que volveríamos con mucho gusto. Lo recomendamos ampliamente para quienes buscan un servicio cálido y una atención de primera.
En general esta flexibilidad y trato amistoso nos hizo sentir como en casa.