Nuestra estancia fue de solo una noche pero más que suficiente para darnos cuenta que el estado de la habitación dejó mucho que desear. Al entrar era un olor intenso a humedad, un aire acondicionado con mucho ruido por más que se modulara la intensidad. Las cortinas de la ventana con el cortinero roto. Y la cama no resultó tan cómoda. Es preocupante, porque la ubicación y el posicionamiento que tuvo en el pasado ese hotel, hoy ya solo es un recuerdo. Ojalá pudieran ir mejorando sus instalaciones.