Lo peor de todo sin duda el personal.
Todavía estamos esperando tomar un café.
En teoría cierra el servicio 23. Pues bien a las 2240 picamos al tiemble 3/4 veces de las mesas de cafetería.
A las 23 indicamos que no ha venido nadie. Nos dice. Que está cerrado.
Me se canta el personal que no entiende que ellos cobran de lo que se factura y que si no se factura ellos van a la calle.
Por lo demás muy bien.