La ubicación es excepcional y las habitaciones tienen todas las comodidades, aunque nos dieron una un poco ruidosa en el sexto piso. Por la noche se oía constantemente un motor, y por la mañana el ruido de la gente entrando al restaurante. La mampara de la ducha no estaba bien aislada y el suelo del baño se encharcaba, algo no tan aceptable para un hotel de esta categoría. También me parece que deberían tener más personal a cargo del restaurante para los desayunos, a ciertas horas se forman unas colas importantes y los trabajadores iban bastante apurados para dar un buen servicio.