Pese a que el hotel está bien, las habitaciones son cómodas y bonitas, el acceso a la pedanía es incómodo y el servicio fue pésimo.
Contratamos 4 noches y a las 23 horas de la segunda noche de estancia nos comunicaron que debíamos cambiar de habitación para la tercera y cuarta noche. No nos avisaron al contratar la habitación de que tendríamos que cambiar, tampoco al llegar al hotel la primera noche o a la mañana siguiente. Era cómo una encerrona para que no hubiera otra opción. Nos sentimos engañados y por supuesto sorprendidos al indicarnos, el propietario, que la estancia mínima eran cuatro noches y que lo solucionásemos con la web que habíamos contratado.
Gracias a Venere lo solucionamos y por supuesto cambiamos de alojamiento.
No lo recomiendo. Para un alojamiento, en mi opinión, el servicio y la atención son fundamentales.