Hotel Juárez nos brindó una excelente estancia. A pesar de las dificultades que enfrentamos por las protestas, todo el personal fue súper amable e incluso nos consiguieron un taxi porque nos tocaba salir de madrugada y nos acompañaron a tomarlo. La señora Paty de limpieza fue excelente; nos dejaba la habitación prístina todos los días. Las 3 personas de recepción también son muy amables y dispuestas a ayudar. Sobre la ubicación del hotel, es inmejorable. La habitación es muy buena, cómoda y con buen espacio. A pesar de que no hay ventana en la habitación, no se siente cerrada y tiene buena iluminación. El baño también es muy espacioso y cuenta con agua caliente. Hotel Juárez ofrece una excelente relación calidad-precio y definitivamente lo recomiendo si se busca un lugar en el centro histórico y cerca de puntos clave como la estación de metro (metro Allende está a dos cuadras). Otras facilidades son los lugares cercanos para comer, justo frente al hotel hay una fonda con desayunos buenísimos y económicos, también está la taqueria Arandas (excelentes tacos al pastor) y cafés como El Popular y la panadería Vasconia, imperdibles del centro histórico.