No hay atención personalizada, todo es electrónico y son malos dandote las instrucciones por whatsapp. El aseo es pésimo, encontré pelos en las cobijas, en la sábana, en el piso, olor a moho y a polvo.
Los baños son estrechos e incómodos. A veces se va la energía y nos quedamos encerrados o afuera, sin poder salir o entrar.
Los alrededores son oscuros y lúgubres, no encuentras tiendas cerca, ni sitios para comer bien, después de las 8 pm