El hotel es bonito en general; las habitaciones son amplias y la decoración encaja bien con el estilo medieval esperado. Sin embargo, la limpieza y el mantenimiento, especialmente en los baños, dejan mucho que desear. Los pisos se veían sucios, los sanitarios no descargaban bien, el agua de la regadera salía apenas tibia y los grifos presentaban moho. Los azulejos del baño estaban muy descuidados y la secadora se veía vieja, aunque funcional. Además, la señal de TV era mala. En general, el mayor punto negativo es el descuido en los baños y limpieza general de la habitacion.